Capítulos del Libro

 

► El segundo libro tiene 286 páginas, superando ligeramente al primero, que tenía 254 (ambos según edición Salamandra). Los capítulos del segundo libro vienen acompañados de un pequeño fragmento del comienzo de los mismos, así como la dedicación del libro:

 

Para Séan P.F. Harris,

Gúia en la escapada y amigo en los malos tiempos.

 

1. El peor cumpleaños (pgs. 9 - 17)

No era la primera vez que en el número 4 de Privet Drive es­tallaba una discusión durante el desayuno. A primera hora de la mañana, había despertado al señor Vernon Dursley un sonoro ulular procedente del dormitorio de su sobrino Harry...

 

2. La advertencia de Dobby (pgs. 18 - 27)

Harry no gritó, pero estuvo a punto. La pequeña criatura que yacía en la cama tenía unas grandes orejas, parecidas a las de un murciélago, y unos ojos verdes y saltones del tamaño de pelotas de tenis. En aquel mismo instante...

 

3. La Madriguera (pgs. 28 - 42)

—¡Ron! —exclamó Harry, encaramándose a la ventana y abriéndola para poder hablar con él a través de la reja—. Ron, ¿cómo has logrado...? ¿Qué...?...

 

4. En Flourish y Blotts (pgs. 43 - 61)

La vida en La Madriguera no se parecía en nada a la de Pri­vet Drive. Los Dursley lo querían todo limpio y ordenado; la casa de los Weasley estaba llena de sorpresas y cosas asom­brosas...

 

5. El Sauce Boxeador (pgs. 62 - 79)

El final del verano llegó más rápido de lo que Harry habría querido. Estaba deseando volver a Hogwarts, pero por otro lado, el mes que había pasado en La Madriguera había sido el más feliz de su vida...

 

6. Gilderoy Lockhart (pgs. 80 - 94)

Al día siguiente, sin embargo, Harry apenas sonrió ni una vez. Las cosas fueron de mal en peor desde el desayuno en el Gran Salón. Bajo el techo encantado, que aquel día estaba de un triste color gris, las cuatro grandes mesas correspon­dientes a las cuatro casas estaban repletas de soperas con gachas de avena, fuentes de arenques ahumados, montones de tostadas y platos con huevos y beicon...

 

7. Los "sangre sucia" y una voz misteriosa (pgs. 95 - 109)

Durante los días siguientes, Harry pasó bastante tiempo es­quivando a Gilderoy Lockhart cada vez que lo veía acercarse por un corredor. Pero más difícil aún era evitar a Colin Creevey, que parecía saberse de memoria el horario de Harry...

 

8. El cumpleaños de muerte (pgs. 110 - 124)

Llegó octubre y un frío húmedo se extendió por los campos y penetró en el castillo. La señora Pomfrey, la enfermera, es­taba atareadísima debido a una repentina epidemia de ca­tarro entre profesores y alumnos. Su poción Pepperup tenía efectos instantáneos, aunque dejaba al que la tomaba echan­do humo por las orejas durante varias horas. Como Ginny Weasley tenía mal aspecto, Percy le insistió hasta que la pro­bó...

 

9. La inscripción en el muro (pgs. 125 - 141)

—¿Qué pasa aquí? ¿Qué pasa?

Atraído sin duda por el grito de Malfoy, Argus Filch se abría paso a empujones. Vio a la Señora Norris y se echó atrás, llevándose horrorizado las manos a la cara...

 

10. La "bludger" loca (pgs. 142 - 158)

Después del desastroso episodio de los duendecillos de Cor­nualles, el profesor Lockhart no había vuelto a llevar a clase seres vivos. Por el contrario, se dedicaba a leer a los alum­nos pasajes de sus libros, y en ocasiones representaba alguno de los momentos más emocionantes de su biografía...

 

11. El club de duelo (pgs. 159 - 177)

Al despertar Harry la mañana del domingo, halló el dormi­torio resplandeciente con la luz del sol de invierno, y su bra­zo otra vez articulado, aunque muy rígido. Se sentó ensegui­da y miró hacia la cama de Colin, pero estaba oculto tras las largas cortinas que el propio Harry había corrido el día an­terior...

 

12. La poción "multijugos" (pgs. 178 - 194)

Dejaron la escalera de piedra y la profesora McGonagall lla­mó a la puerta. Ésta se abrió silenciosamente y entraron. La profesora McGonagall pidió a Harry que esperara y lo dejó solo...

 

13. El diario secretísimo (pgs. 195 - 212)

Hermione pasó varias semanas en la enfermería. Corrieron rumores sobre su desaparición cuando el resto del colegio regresó a Hogwarts al final de las vacaciones de Navidad, porque naturalmente todos creyeron que la habían atacado...

 

14. Cornelius Fudge (pgs. 213 - 225)

Harry, Ron y Hermione siempre habían sabido que Hagrid sentía una desgraciada afición por las criaturas grandes y monstruosas. Durante el curso anterior en Hogwarts había intentado criar un dragón en su pequeña cabaña de made­ra, y pasaría mucho tiempo antes de que pudieran olvidar al perro gigante de tres cabezas al que había puesto por nombre Fluffy...

 

15. Aragog (pgs. 226 - 239)

El verano estaba a punto de llegar a los campos que rodea­ban el castillo. El cielo y el lago se volvieron del mismo azul claro y en los invernaderos brotaron flores como repollos. Pero sin poder ver a Hagrid desde las ventanas del castillo, cruzando el campo a grandes zancadas con Fang detrás, a Harry aquel paisaje no le gustaba; y lo mismo podía decirse del interior del castillo, donde las cosas iban de mal en peor...

 

16. La Cámara de los Secretos (pgs. 240 - 257)

—Con la cantidad de veces que hemos estado cerca de ella en los aseos —dijo Ron con amargura durante el desayuno del día siguiente—, y no se nos ocurrió preguntarle, y ahora ya ves...

 

17. El heredero de Slytherin (pgs. 258 - 274)

Se hallaba en el extremo de una sala muy grande, apenas iluminada. Altísimas columnas de piedra talladas con ser­pientes enlazadas se elevaban para sostener un techo que se perdía en la oscuridad, proyectando largas sombras ne­gras sobre la extraña penumbra verdosa que reinaba en la estancia...

 

18. La recompensa de Dobby (pgs. 275 - 286)

Hubo un momento de silencio cuando Harry, Ron, Ginny y Lockhart aparecieron en la puerta, llenos de barro, sucie­dad y, en el caso de Harry, sangre. Luego alguien gritó:

—¡Ginny!...