Capítulos del Libro

 

► El primer libro es el más corto de la saga. La razón, es que por aquél entonces los libros infantiles no acostumbraban a ser tan largos, por lo que Rowling no podía alargarlo mucho si quería que se lo publicaran. El libro tiene 254 páginas en la Edición de Salamandra Editorial. Los capítulos del primer libro vienen acompañados de un pequeño fragmento del comienzo del mismo:

 

Para Jessica, a quien le gustan las historias,

para Anne, a quien también le gustaban,

y para Di, que oyó ésta primero.

 

 

1. El niño que vivió (pgs. 9 - 22)

El señor y la señora Dursley, que vivían en el número 4 de Pri­vet Drive, estaban orgullosos de decir que eran muy nor­males, afortunadamente. Eran las últimas personas que se esperaría encontrar relacionadas con algo extraño o miste­rioso, porque no estaban para tales tonterías...

 

2. El vidrio que se desvaneció (pgs. 23 - 33)

Habían pasado aproximadamente diez años desde el día en que los Dursley se despertaron y encontraron a su sobrino en la puerta de entrada, pero Privet Drive no había cam­biado en absoluto...

 

3. Las cartas de nadie (pgs. 34 - 45)

La fuga de la boa constrictor le acarreó a Harry el castigo más largo de su vida. Cuando le dieron permiso para salir de su alacena ya habían comenzado las vacaciones de verano y Dudley había roto su nueva filmadora, conseguido que su avión con control remoto se estrellara y, en la primera salida que hizo con su bicicleta de carreras, había atropellado a la anciana señora Figg cuando cruzaba Privet Drive con sus muletas...

 

4. El guardián de las llaves (pgs. 46 - 57)

BUM. Llamaron otra vez. Dudley se despertó bruscamente.

—¿Dónde está el cañón? —preguntó estúpidamente.

Se oyó un crujido detrás de ellos y tío Vernon apareció en la habitación. Llevaba un rifle en las manos: ya sabían lo que contenía el paquete alargado que había llevado.

—¿Quién está ahí? —gritó—. ¡Le advierto... estoy armado!..

 

5. El callejón Diagon (pgs. 58 - 78)

Harry se despertó temprano aquella mañana. Aunque sabía que ya era de día, mantenía los ojos muy cerrados.

«Ha sido un sueño —se dijo con firmeza—. Soñé que un gigante llamado Hagrid vino a decirme que voy a ir a un co­legio de magos. Cuando abra los ojos estaré en casa, en mi alacena.»...

 

6. El viaje desde el andén nueve y tres cuartos (pgs. 79 - 98)

El último mes de Harry con los Dursley no fue divertido. Es cierto que Dudley le tenía miedo y no se quedaba con él en la misma habitación, y que tía Petunia y tío Vernon no lo ence­rraban en la alacena ni lo obligaban a hacer nada ni le grita­ban...

 

7. El sombrero seleccionador (pgs. 99 - 112)

La puerta se abrió de inmediato. Una bruja alta, de cabello negro y túnica verde esmeralda, esperaba allí. Tenía un ros­tro muy severo, y el primer pensamiento de Harry fue que se trataba de alguien con quien era mejor no tener problemas...

 

8. El profesor de Pociones (pgs. 113 - 122)

—Allí, mira.

—¿Dónde?

—Al lado del chico alto y pelirrojo.

—¿El de gafas?

—¿Has visto su cara?

—¿Has visto su cicatriz?...

 

9. El duelo de medianoche (pgs. 123 - 138)

Harry nunca había creído que pudiera existir un chico al que detestara más que a Dudley, pero eso era antes de haber conocido a Draco Malfoy. Sin embargo, los de primer año de Gryffindor sólo compartían con los de Slytherin la clase de Pociones, así que no tenía que encontrarse mucho con él. O, al menos, así era hasta que apareció una noticia en la sala co­mún de Gryffindor; que los hizo protestar a todos...

 

10. Halloween (pgs. 139 - 151)

Malfoy no podía creer lo que veían sus ojos, cuando vio que Harry y Ron todavía estaban en Hogwarts al día siguiente, con aspecto cansado pero muy alegres. En realidad, por la mañana..

 

11. Quidditch (pgs. 152 - 162)

Cuando empezó el mes de noviembre, el tiempo se volvió muy frío. Las montañas cercanas al colegio adquirieron un tono gris de hielo y el lago parecía de acero congelado...

 

12. El espejo de Oesed (pgs. 163 - 179)

Se acercaba la Navidad. Una mañana de mediados de diciem­bre Hogwarts se descubrió cubierto por dos metros de nieve. El lago estaba sólidamente congelado y los gemelos Weasley fueron castigados por hechizar varias bolas de nieve para que siguieran a Quirrell y lo golpearan en la parte de atrás de su turbante...

 

13. Nicolás Flamel (pgs. 180 - 189)

Dumbledore había convencido a Harry de que no buscara otra vez el espejo de Oesed, y durante el resto de las vacacio­nes de Navidad la capa invisible permaneció doblada en el fondo de su baúl. Harry deseaba poder olvidar lo que había visto en el espejo, pero no pudo. Comenzó a tener pesadillas...

 

14. Norberto, el ridgeback noruego (pgs. 190 - 200)

Sin embargo, Quirrell debía de ser más valiente de lo que habían pensado. En las semanas que siguieron se fue po­niendo cada vez más delgado y pálido, pero no parecía que su voluntad hubiera cedido...

 

15. El bosque prohibido (pgs. 211 - 216)

Las cosas no podían haber salido peor. Filch los llevó al despacho de la profesora McGonagall, en el primer piso, donde se sentaron a esperar; sin decir una palabra...

 

16. A través de la trampilla (pgs. 217 - 236)

En años venideros, Harry nunca pudo recordar cómo se las había arreglado para hacer sus exámenes, cuando una parte de él esperaba que Voldemort entrara por la puerta en cual­quier momento. Sin embargo, los días pasaban y no había dudas de que Fluffy seguía bien y con vida, detrás de la puer­ta cerrada...

 

17. El hombre con dos caras (pgs. 237 - 254)

Era Quirrell.

—¡Usted! —exclamó Harry.

Quirrell sonrió. Su rostro no tenía ni sombra del tic.

—Yo —dijo con calma— me preguntaba si me iba a en­contrar contigo aquí, Potter.

—Pero yo pensé... Snape...